“No corras tras la poesía, ella sola penetra por las junturas”, escribió Robert Bresson en una de sus notas sobre el cinematógrafo. Lo que Selene Flores desarrolla en Cinema bien podría ser el producto de la asimilación de esa idea; lejos de efectismos, su escritura renuncia a la...
Para leer Cuento amarillo, hay que seguir el consejo de la muchacha del vestido rojo con pequeñas flores negras de "Ácido": "Vete con cuidado, Adriana Conde". Y tiene razón, porque no hay asidero lógico, ni tierra firme dónde pisar. Su lectura nos sumerge en un mundo en el que fl...
Leer Ávido mundo es experimentar un golpe de luz: ese que deslumbra al abrir los ojos en un habitación asoleada luego de un sueño reparador y prolongado, o el que deleita y casi lastima la vista al pasar de una habitación oscura a la luminosidad y bullicio de un jardín. El volume...
Una palabra debe temblar una vez tocada por las manos de la ansiedad y el anhelo, el peligro y el asombro, con todo lo que forma nuestra sensibilidad. Esa palabra temblorosa rompe la cáscara de huevo del lenguaje común y entra en el cosmos de la poesía. La búsqueda constante de A...